martes, 31 de mayo de 2016

Rasgos de la nueva educación (V). Tendencias: ¿educación con tecnología o simplemente educación?.


Esta es la quinta entrada de una serie de diez. Constituyen en conjunto una entrevista solicitada por una revista especializada en la nueva educación. 


5.    ¿Cuáles son las tendencias en tecnología educativa que merecería destacarse en la actualidad desde su perspectiva?

Más que de tecnología educativa cabría hablar simplemente de educación. ¿Es posible hablar hoy día de una educación que desconozca o que prescinda de la tecnología digital? ¿Sería posible hablar hoy día de finanzas, de la bolsa de valores, de los medios de comunicación, la TV, la prensa,…o del tráfico aéreo o ferroviario, sin hablar de la tecnología o de las redes? En ese sentido ¿por qué iba a ser distinto en educación?: En la actualidad no hay diferencia entre una educación con tecnología y educación simplemente. Cabría hablar de distintos usos e intensidades de uso. Respecto de los ambientes en que se produce la educación y de la intensidad del uso de la tecnología con relación a las distintas situaciones y actividades y metodologías docentes, hay un continuum que va desde situaciones metodológicamente muy similares como son la educación clásica, basada en la clase, en la lectio, pero con apuntes soportados en PDF accesibles por Internet, o en la lectio en hangout o en videoconferencia o en video de MOOC, que estarían en un extremo, y la enseñanza personalizada, uno a uno, basada en redes y en la analítica de datos, o con Mastery Learning, que estarían en el otro extremo. Pero fíjense que los polos de esa tensión los marca en todo caso la personalización, no la tecnología, que se utiliza actualmente en todos los casos:




Lo que parece claro, a partir de experiencias, informes e investigaciones es que en la educación convencional, sin adjetivos, existe un continuo de situaciones de aprendizaje motivado o hecho posible por la tecnología, que va desde la enseñanza presencial física, cara a cara, a los programas de formación totalmente en línea. Esas situaciones han recibido distintos nombres: Enseñanza ayudada por la tecnología (classroom aid), flipped classroom, blended learning, móvil learning, ubiquitous learning, y finalmente anywhere anytime learning.

Lo que es común a todas las situaciones es que cada profesor o instructor o, en otro caso, cada diseñador instruccional tiene que decidir en qué parte del continuum se sitúa cada parte del programa en particular. Por otra parte los gestores académicos y los organizadores de los programas deben ser receptivos a estos planteamientos en sus esquemas organizativos. Y, como muchas veces sucede en la educación ayudada por la tecnología, no existen evidencias de investigaciones consistentes ni bases teóricas para realizar estas determinaciones ni para tomar decisiones. Pero sí hay abundantes experiencias sobre criterios limitantes del aprendizaje en línea. La primera de ellas es que hay ciertas actividades que no se deben hacer on line si es posible hacerlo de forma presencial. Y que por otro  lado las metodologías docentes que se han mostrado eficientes en la educación ayudada por la tecnología se están incorporando a marchas forzadas al resto de situaciones, incluida la enseñanza face to face. Se trata de un concepto y una situación dinámica. Está variando, y va  a variar, en función de una constante muy poderos, la que realmente, respondiendo a la pregunta es la tendencia tecnológica educativa que merece destacarse: La educación abierta.

La creciente disponibilidad de repositorios de recursos abiertos (OER), de libros de texto abiertos, de  investigación abierta y de datos accesibles significa que, en el futuro, casi todo el contenido educativo y el académico será abierto y de libre acceso a través de Internet, con la consecuencia de que habrá nuevas posibilidades y formas de que alumnos y profesores interactúen.

Esta situación dará lugar a la aparición de  habilidad nuevas entre alumnos y profesores. Se desarrollará un sentido de la oportunidad por parte de los profesores y de las instituciones para decidir el punto del continuum donde situarse con el objetivo de conseguir mejores aprendizajes en un contexto abierto. Y dónde se desarrollará, como consecuencia, una ayuda pedagógica más efectiva. Estas decisiones, la opción de tomarlas, deberán ser tenidas en cuenta como un elemento de calidad en la Educación Superior. 

Como resultado, los estudiantes buscarán cada vez más a las instituciones que ayudan el aprendizaje mediante el desarrollo de habilidades necesarias en la era digital, más que primando la entrega de contenidos exclusivamente. Esto tendrá importantes consecuencias en cómo se configura el papel de los profesores, que ahora serán también instructores más que transmisores de conocimiento, y en el diseño instruccional de los cursos, del cual la selección del ambiente adecuado, en el continuum, para cada caso será una componente clave.

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